La adicción es una enfermedad multidimencional y polifacética que no solo involucra la relación del individuo con la sustancia, sino que comprende además a su entorno social.
Por ello trabajamos a partir del "Modelo Minnesota"; un modelo Socio Terapéutico Educativo que contempla la necesidad de forjar nuevos aprendizajes, brindar pautas y reglas claras que permitan la adquisición de hábitos saludables. Una vez logrado esto será entonces posible abordar las diferentes causas (sean éstas de índole personal, familiar o social), que han llevado al sujeto al consumo.
En otras palabras, se trata de ahondar en aquellos motivos subyacentes que sustentan la adicción. A partir de ello entonces también es posible reparar y fortalecer aquellos vínculos que han sido dañados por la enfermedad.
Camino de Vida cuenta con 12 camas para internación, por lo que ofrece un tratamiento personalizado acorde a las necesidades del paciente. A modo de síntesis podemos indicar que la atención comienza con una entrevista de admisión (al paciente, y en una segunda instancia a sus familiares) para diagnosticar en qué fase de la enfermedad se encuentra, y darle el tratamiento adecuado para que comience inmediatamente su recuperación.
Las modalidades de tratamiento son variadas, y de acuerdo al tipo de diagnóstico final, el paciente puede ser derivado a:
Luego del período de abstinencia, en el que se logra neutralizar el consumo de sustancias, el equipo multidisciplinario podrá continuar con el diagnóstico de otras posibles patologías asociadas.
Cada caso es analizado de forma particular por el equipo médico/asistencial, quien diseña el plan y establece el tipo de tratamiento que recibirá.
El tratamiento resultante es único, individual para cada paciente, de acuerdo a sus motivaciones, a su historia personal y familiar. Por ello el rol que cumple su grupo de contención afectiva es fundamental, y por ello es el paciente mismo quien colabora en la definición del plan a seguir. Hacerlo responsable de su propia recuperación es el primer eslabón para respetarlo como persona y como paciente. Y un elemento primordial para el éxito del tratamiento.
¿QUE ES EL ACOMPAÑAMIENTO TERAPEUTICO?
Es una herramienta terapéutica que puede adaptarse dentro de un tratamiento, como también recortado de este, que tiene como objetivo generar nuevos lazos que contribuyan al desarrollo personal y social de quienes lo necesiten.
Dada su plasticidad se adapta a las condiciones y necesidades del paciente dentro de un marco terapéutico. Metodológicamente, el equipo de profesionales analiza cada situación y genera una estrategia de trabajo que se conversa con el paciente.
El acompañante terapéutico no es un guardia de seguridad; es un semejante que, dada su experiencia y capacidad teórica, sirve de contención ante escenarios angustiantes de la vida diaria y permite poner en palabras dichas situaciones para que el paciente pueda encontrar recursos más saludables y los interiorice como práctica cotidiana.
El Acompañamiento terapéutico puede funcionar en varios ámbitos y con distintas modalidades; los más solicitados son los de tipo domiciliario y los institucionales .
En el domiciliario puede haber guardias permanentes (con la coordinación y supervisión permanente) y aleatorios, que constan de acompañamiento en momentos o situaciones especiales. (Indicado con la combinación de un tratamiento ambulatorio)
Los segundos son aquellos que forman parte de todo un tratamiento y se realiza conforme al compromiso y evolución del paciente. En este caso el acompañante es en el exterior la conexión con el tratamiento.
Los profesionales que integran el equipo de Camino de Vida son:
